Importancia de la salud dental

No solemos dar una importancia excesiva al estado de nuestra dentadura, probablemente por culpa de tabús y miedos, o porque no es algo que aparentemente nos afecte en nuestro día a día, así como otras partes de nuestro organismo se manifiestan de forma más clara cuando les ocurre algo anormal.

Sin embargo, cuando tenemos problemas en los dientes son más difíciles de solucionar, y más molestos que los de otras partes del cuerpo. En este sentido, es especialmente importante prevenir, tarea bastante sencilla pero que por desgracia tendemos a descuidar.Importancia de la salud dental

No hablamos de tener los dientes mal alineados, que puede ser un problema puramente estético y no ir a más o bien provocar problemas más graves en el futuro, sino de que la boca muchas veces es el reflejo de la situación general del organismo, tanto para bien como para mal.

Desde esta clínica dental en Barcelona, nos explican que más o menos es de conocimiento general la importancia de cepillarse los dientes después de cada comida, y que en caso de no hacerlo nos exponemos a sufrir caries, que es la desmineralización de los dientes. Muchísima gente vive con caries y no le da más importancia, pero además de provocar dolor cuando se comen dulces o alimentos muy calientes o muy fríos, la caries es causa de mal aliento y puede provocar flemones. Además, no tratar la caries prácticamente garantiza que con los años se perderá ese diente, y de hecho es la causa principal de la pérdida de dientes. Ni que decir tiene que, al provocar infecciones, estas se pueden transmitir al resto del cuerpo por la sangre, y por lo tanto pueden llegar al corazón.

Fuera del diente, pero no demasiado lejos, están las enfermedades periodontales, que son las que afectan a las encías. Una de ellas es la conocida gingivitis, que consiste en una inflamación de las encías por culpa de la acumulación de placa bacteriana. En los casos más severos, es decir en la periodontitis, se puede llegar a destruir el hueso y, al faltar una correcta sujeción de los dientes, estos acaban desprendiéndose.

Los tratamientos dentales pueden ser desagradables para algunas personas, normalmente a causa de prejuicios o malas experiencias, pero la mejor forma de evitarlos es prevenir la aparición de problemas o, en caso de que aparezcan, tratarlos los antes posible para que el proceso sea lo menos traumático posible.

Y es tan sencillo como mantener una correcta higiene bucal, es decir cepillarse los dientes con frecuencia y evitar según qué comportamientos o errores comunes.

Algunos de ellos tienen que ver con los niños, ya desde antes de nacer y hasta su temprana adolescencia: por ejemplo, durante el embarazo hay que mantener la higiene bucal, dado que las enfermedades se pueden transmitir al feto.

Para no transmitir nuestras enfermedades a los bebés se aconseja evitar los besos en la boca y limpiar los chupetes con nuestra boca, y se recomienda probar la temperatura de sus comidas usando una cuchara diferente de la que meteremos en la boca del bebé, además de “cepillarle” las encías con una pequeña gasa, aunque aún no tenga dientes.

Importancia de la salud dental

Cuando ya los empieza a tener es un momento delicado, sobre todo cuando empieza a comer sólidos, porque si no se les cepillan esos pocos dientes que tienen los restos de comida les pueden provocar caries. Además, cepillárselos -con un cepillo adecuado, por supuesto- les aliviará el dolor de la aparición de los dientes.

Más adelante, entre los 12 y los 24 meses, hay que empezar a acostumbrarlos al proceso de cepillado dental, aunque por el momento no podrán llevarlo a cabo por sí mismos y les costará enjuagar, puesto que no sabrán escupir el agua.

A partir de los 3 años ya saben cepillarse solos los dientes, pero es mejor que un adulto supervise el proceso y que vaya fijándose en la aparición de posibles problemas. Además, los niños de esta edad tienen que empezar a adquirir hábitos alimentarios saludables, principalmente una dieta variada y una buena masticación.

Ya entre los 6 y los 12 años es el momento, respectivamente, del cambio de los dientes de leche por los definitivos y de la aparición de los segundos molares, y hay que ir frecuentemente a un dentista para controlar la aparición de posibles caries.

Pero una vez superada esta etapa, es importante que los niños crezcan con buenos hábitos de higiene dental y los mantengan durante toda su vida.

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